viernes, 19 de diciembre de 2008

ESTEBAN VENTURA


Ventura tenía fama en Cuba de una persona de armas tomar que no le tenía miedo a nada, así que me imagino que Nieves Valmaña tambien era guapa.

El 31 de diciembre de 1958, el dictador Fulgencio Batista, rodeado de sus más fieles seguidores, toma una pose histriónica.
Hace su brindis habitual ‘salud, salud, salud...’.
Luego de levantar las copas en uno de los salones de su residencia de Columbia, haciendo votos por un feliz año 1959, huye por un túnel hasta el aeropuerto aledaño.

Entre ellos se encontraba Esteban Ventura Novo, quien fué condenado a muerte por el ejército revolucionario.
Años despues en Miami conocí a Ventura. No personalmente, pero estando en un restaurant había unos cuantos cubanos hablando en voz alta dentro del restaurant y entre las tantas mierdas que hablaban, decian y contaban cosas sobre Ventura y contra el.
Parece ser que a uno de ellos Ventura les maltrató una familia y decian que si lo agarraban en Miami le hacian esto y lo otro con una guapería tipo cubano que metía miedo.
De pronto se paró un señor alto y vestido de blanco de una de las mesas y fué hasta ellos diciéndoles:
- Yo soy Esteban Ventura…¿En que les puedo ayudar?
Los cubanos se cagaron y casi no decian nada, cuando Ventura les dijo que si no lo iban a matar, que pagaran y se fueran pal carajo de allí.
Lo hicieron. Dejaron dinero en la mesa y se largaron de allí.
Ventura se sentó y continuó su comida. Era impresionante ver a ese viejo con esa forma de ser.
Desde ese dia, no me quedó la menor duda de que Ventura tenía bien puesto sus pantalones y la fama no era de mentirita.

4 comentarios:

  1. A la Morgue de La Habana, un edificio de dos plantas retirado en medio de la ciudad, llegaron más de 600 cadáveres de hombres y mujeres muertos por electrocución, golpes, ahorcamiento o balazos entre marzo de 1952 y diciembre de 1958. La cifra equivalía al cinco % de los asesinados en esos años por los órganos represivos de la dictadura de Fulgencio Batista, según el cálculo del director de la instalación, publicado por la revista Bohemia en febrero de 1959. Muchos más aparecerían después en enterramientos clandestinos. Otros nunca serían encontrados. La mayor parte eran víctimas escogidas al azar como escarmiento después del estallido de alguna bomba, del atentado a un policía, o de cualquier otra acción contra el régimen que tuviera repercusión pública.

    Al principio se intentaba disimular los crímenes con cierto acatamiento de formalidades legales, aunque fuese post mortem. La policía informaba el “hallazgo” del cadáver y el forense iba, hacía sus exámenes y entregaba el despojo humano a los familiares.

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  2. Ventura era ventajista. Estoy seguro que ese dia en el restaurante el sabia que esos tipos no estaban armados y el si. A todas las personas que mato o maltrato siempre lo hizo en condicion de ventaja. Un saludo NG.

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  3. No terminaste la historia. Un camarero le tiró una sopa caliente por la cara y el "guapito" murió tuerto.

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  4. Ese eera un guapo de barrio que sabia que tenia gente armada cerca de el para protegerlo.No era ningun valiente.

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